Mujer

El partido de la Liberación Dominicana ha ganado en primera vuelta, siempre, gracias al voto mayoritario de jóvenes y mujeres. Sin embargo, Amarante Baret entiende que no se les ha retribuido de la forma en que se merecen. Lamenta la poca participación que tienen las mujeres, tanto en las estructuras internas del PLD, como en las plazas electivas y las altas instancias del poder ejecutivo.

Reconoce y defiende las políticas sociales que ha implementado el gobierno ya que han beneficiado directamente a las mujeres, sobre todo, a madres solteras y cabezas de familias.

Cuando fue ministro de educación desde el 2013 al 2016, le tocó la extraordinaria responsabilidad de ser el brazo ejecutor de la política educativa; pilar fundamental, promesa de campaña más importante e innovadora del 2012 por el entonces candidato y luego presidente Danilo Medina.

Vivió junto a la experiencia de implementar por primera vez en el país la Jornada Escolar Extendida de manera orgánica permanente en el sistema público, cómo esta modalidad, no sólo cambiaba el paradigma de la educación, también impactaba a las madres positivamente porque además de ofrecerle a sus hijos una mejor educación con más horas para brindar los contenidos curriculares, les dota el desayuno, el almuerzo y la merienda, lo que se traduce también, en ocho horas al día para que las mujeres puedan trabajar, emprender un pequeño negocio o estudiar.

Es importante entender el drama que viven las mujeres dominicanas, siendo nuestro país el que encabeza la tasa de embarazo adolescente más alta de la región. Estas se ven en un círculo vicioso de pobreza que las conduce a ser propensas a depender de la ayuda de una pareja tras otra de la cual termina embarazándose nuevamente repitiendo el mismo patrón de volver a darle hijos y son madres de varios hijos, en muchas ocasiones de padres distintos siendo aún muy jóvenes, realidad que les impide estudiar o tener trabajos mejor remunerados.

Las políticas públicas que se han implementando, como las Instancias Infantiles, la ya mencionada Jornada Escolar Extendida y Banca Solidaria han conseguido empoderar a muchas mujeres y sacarlas de la pobreza extrema, sin embargo, Amarante está convencido de que ellas deben de tener más participación en las políticas del Estado.

Amarante se preocupa por la alta tasa de feminicidios en la República Dominicana, la cual entiende que no sólo se resuelve aumentando la pena, también es vital cambiar la cultura de violencia que se ha ido incrementando para lo cual es preciso contar con los canales de prevención y protección correspondientes para atender a las necesidades de una mujer que vive bajo un yugo de maltrato y amenaza.

Es importante fortalecer los trabajos comunitarios, elevar la autoestima de las mujeres desde temprana edad y crear una política fuerte con canales de denuncias efectivas frente al acoso y las violaciones.

Como ministro de educación, Amarante Baret firmó por primera vez en el país un acuerdo con el Centro de Investigación para la Acción Femenina (CIPAF), que permitió implementar de manera oficial la creación de clubes de chicas en las escuelas públicas para cerrar la brecha digital de género, empoderar a las adolescentes a que se motiven en el estudio de las matemáticas y las ciencias para ingresar a carreras tecnológicas. Esta medida responde a estudios internacionales que indican la desigualdad en estas áreas que tienen las mujeres, el motivo por el cual sucede y el daño que representa no tomar las acciones necesarias para disminuir esta diferencia.

Dejó listo el programa de educación sexual para la prevención del embarazo adolescente en las escuelas que debía de implementarse a partir del año escolar 2016-2017.

Como ministro de Interior y Policía, desde el 2016 hasta el 2018, reforzó el apoyo a las agrupaciones comunitarias en los barrios e implementó las Mesas de Seguridad Ciudadanía y Género en varias provincias del país, las cuales son un espacio de prevención de violencia que integra a varias instituciones como las alcaldías, las gobernaciones, la policía, la sociedad civil, juntas de vecinos, empresarios, las iglesias, entre otros.